En busca de las fuentes de ventaja
competitiva en social media
Introducción
¿Por qué unas redes sociales triunfan más que otras? ¿ Cuáles son
los factores de éxito y, sobre todo, los elementos competitivos que
harán que unas redes sociales sobrevivan y otras no?
No estoy muy seguro de las respuestas pero, de forma preliminar, y a
la espera de que nuevos datos, o quizá, los comentarios que pueda
recibir, me hagan concebir otra foto mejor, en este artículo paso
revista a los factores que, en un primer análisis sujeto a revisión,
me parece que marcan los aspectos fundamentales, las posibles
fuentes de ventaja competitiva, que unas redes sociales pueden
exhibir en su camino para la supervivencia y el éxito.
Seis son los factores que identifico, seis los elementos que pueden
influir en la ventaja competitiva de unas redes sobre otras y, por
tanto, en su supervivencia y rentabilidad a largo plazo.
- La marca
- Las funcionalidades
- El estilo y la experiencia de usuario
- La base de usuarios
- La tecnología
- La salud financiera y la sostenibilidad del modelo de
negocio
Veámoslos.
Elementos de ventaja competitiva
1.- La marca
Probablemente, el primer activo con el que cuenta una red social es
el de la marca. Una persona,
un potencial usuario/cliente que quiera acercarse a este mundo de
las redes sociales, normalmente buscará una red conocida, o una red
que le sea recomendada, quizá una red a la que sea invitado por un
amigo o conocido. Teniendo en cuenta que lo que ofrecen las redes es
realmente parecido, el nombre importa mucho. La marca es crucial y,
sin embargo, y como sucede mucho en Internet, es algo volátil y
difícil de proteger. En este mundo 2.0 el 'boca a oreja', la
prescripción virtual, puede hacer mucho daño o mucho beneficio. La
marca es la portadora del conocimiento y del prestigio, la promesa
de una experiencia gratificante y útil, ...o de lo contrario
En cualquier caso, y aunque no fácilmente protegible, la marca creo
que constituye un elemento de diferenciación competitiva importante.
Además, la marca, o por mejor decir, la falta de ella, se constituye
en una barrera de entrada de primer orden para nuevos entrantes.
2.- Las funcionalidades
Una forma de diferenciación entre redes sociales son las
funcionalidades, los servicios que ofrecen a sus usuarios. Las
funcionalidades básicas tienden a ser similares en todas las redes,
al fin y al cabo es lo que las define como redes sociales: edición
de perfil, creación de la red de contactos, creación de grupos y
debates, envío de mensajes entre miembros de la red, almacenamiento
de fotografías y vídeos, comentarios, integración con móviles, etc
Creo que, en las funcionalidades básicas, hay poco margen para la
diferenciación. Sin embargo, existen posibilidades de adición de
otras funcionalidades. El esquema de aplicaciones de Facebook, por
ejemplo, abre posibilidades casi infinitas y la opción de que
terceras empresas entren en la red. En cualquier caso, no estoy
seguro de que siempre el añadir muchas funcionalidades proporcione
ventaja a la red que lo haga. Por ejemplo, creo que LinkedIn se
puede considerar una red exitosa y es, sin embargo, bastante austera
en cuanto a funcionalidades.
Además, si una funcionalidad ofrecida por una red social demuestra
ser una 'killer-application',
una fuente de diferenciación importante, creo que podría ser imitada
en un tiempo corto por sus competidoras. En este sentido, podría ser
una ventaja competitiva pero poco sostenible...y por tanto una
ventaja sólo hasta cieto punto.
Creo, por tanto, que la funcionalidad puede ser un elemento de
diferenciación competitiva pero de una importancia sólo relativa y
de corto plazo.
3.- El estilo y la experiencia de usuario
Una forma de diferenciación muy real, aunque muy intangible y no
fácilmente gestionable, es el "estilo" de la red y el tipo de
experiencia de usuario que proporciona. Esto está relacionado con
las funcionalidades...pero no es lo mismo. Así, LinkedIn ha logrado,
por su base de usuarios, sus funcionalidades y su forma de
gestionarla, tener una imagen de una red seria y profesional, que
atraerá, en general, precisamente a profesionales, emprendedores,
headhunters, etc o, al menos, la "cara" que las personas ofrecerán
en LinkedIn será esa.
Facebook ofrece, sin embargo, una imagen mucho más informal, plagada
de jueguecitos e interacciones desenfadas e informales. La española
Tuenti se centra claramente en el público más joven y la red de
Telefónica, Keteke, intenta posicionarse también en el público joven
y como la red "del buen rollo".
Un nuevo intangible, pero de mucha importancia. En concreto, diría
que es preciso mantener el estilo adecuado para atraer los dos
segmentos de público mencionados: el profesional y el público joven.
En redes más de nicho, puede ser importante, por ejemplo, la
orientación hacia, digamos, temas literarios, o regionales o
cualquier otro área de interés.
En cualquier caso, es un factor de competencia no fácilmente
gestionable, por lo que tiene de intangible y que, sin embargo creo
que es relevante.
4.- La base de usuarios
Probablemente, el elemento que mejor define, en un momento dado, la
posición competitiva de una red social es el
número de usuarios (asumiendo que son usuarios activos,
naturalmente) de la red social. El número de usuarios es un
indicador de la presencia de la red, de su poder de influencia, de
su capacidad para atraer publicidad o inversores o compradores, sus
armas, en suma, para generar negocio.
La dificultad estriba en cómo aumentar o mantener esos usuarios. Es
increíblemente sencillo, para una persona, cambiar de red social. No
digamos ya darse de baja sino, simplemente, comenzar a utilizar otra
red competidora. Las redes sociales no tienen forma de convertir a
sus usuarios en cautivos y, además, la fidelización se basa en
muchos elementos intangibles y de impulso. Es paradójico que el
mayor activo de una red social sea tan inasible, tan difícilmente
controlable. Eso sí, parece que una red social que tenga una amplia
base de usuarios siempre estará en mejor disposición de crecer a
partir de esa base. Por otro lado, para un nuevo entrante, el
disponer de una base de usuarios, una masa crítica de miembros
inicial, puede suponer una seria barrera de entrada.
Finalmente, insistir que, en el fondo, lo importante es que los
usuarios sean realmente usuarios activos. En ese sentido, al mero
indicador de número de usuarios, seguramente habría que añadirle
otros indicadores de actividad, como número de transacciones, número
de mensajes, ritmo de creación de grupos, ritmo de variaciones en
contactos, etc para que la medida fuese realmente un buen indicador
del nivel de actividad de la red, de su influencia y alcance
efectivos y, por tanto, de su posición competitiva y de su potencial
de negocio.
5.- La tecnología
Poco se habla realmente de la tecnología que hay detrás de una red
social. En el fondo, y sin conocer la arquitectura real que hay
detrás de Facebook, LinkedIn, etc, no creo que aporten ninguna
solución tecnológica innovadora sino una mera aplicación exitosa de
tecnologías ya establecidas.
Creo que la preocupaciones técnicas tras una red social se deben
centrar, sobre todo, en las
prestaciones
(capacidad para soportar muchos usuarios y transacciones sin que el
servicio se degrade), la velocidad
de respuesta
(relacionado con lo anterior) y la
disponibilidad del servicio (que, naturalmente, como casi
todo en Internet, debe ser 7x24x365). No son problemas
sencillos...pero la tecnología está disponible y es conocida desde
hace tiempo. Aunque complejo, no es innovador y, por tanto, no es, a
priori, diferenciador.
En realidad, no creo que la tecnología sea, al menos en las redes
sociales que puedo conocer, un elemento de diferenciación
competitiva. Creo que es, simplemente, un habilitador, una condición
'sine qua non'. Si falla la
tecnología fallará el negocio, pero una buena tecnología no
garantiza una mejor posición competitiva.
6.- La salud financiera y la
sostenibilidad del modelo de negocio
Quizá por evidente, a veces se olvida este punto. Un talón de
Aquiles de muchos nuevos negocios en Internet es, precisamente, que
no está claro si son negocio o no. Aunque la etiqueta 'salud
financiera y sostenibilidad del modelo de negocio' abarca
muchas cosas, en el fondo casi todas las que tiene que ver con una
estrategia competitiva, lo que quiero decir es que es necesario que
la red social sea realmente rentable en la actualidad o que, al
menos, siga un plan de negocio realista, respaldado por inversores y
que se esté cumpliendo con una perspectiva clara de rentabilidad en
un tiempo acotado.
Una red social con amplia aceptación de usuarios, con imagen de
marca, etc no será nada, y no sobrevivirá, si no es realmente un
negocio. Es crucial, lo más importante de todo, que sea capaz de
convertir esa presencia, esa marca, esa base de usuarios, en un
flujo económico capaz de generar unos beneficios que justifiquen la
inversión. Lo demás serán puras quimeras.
Conclusiones
De los seis elementos planteados hay dos, la tecnología y las
funcionalidades que, aunque muy importantes desde un punto de vista
operativo y como niveles mínimos, no creo que, sin embargo, actúen
de forma positiva en la diferenciación competitiva. Tristemente,
creo que sólo serán relevantes si fallan y, en ese caso, sí serán un
lastre casi invencible para la red afectada por su carencia.
De los cuatro que quedan, tres son muy importantes...pero muy
intangibles y difíciles de gestionar: la marca, el estilo y la base
de usuarios. Los tres dependen mucho de la experiencia de usuario y
de la imagen...y de ese movimiento viral tan interesante y tan
difícil de controlar que se produce en Internet y en el mundo 2.0.
Finalmente, el cuarto, el menos 'glamouroso' pero el que creo más
relevante, es el modelo de negocio y la salud financiera. Este es
capital y, al contrario de lo que sucede con los negocios
tradicionales, los 'brick & mortar',
existe una cierta tendencia a despreciarlo en este nuevo mundo de
Internet con excusas de estrategias venideras y eventuales ganancias
futuras. Cuidado con esto.
Con todo ello, creo que la conclusión es que, la empresa que soporta
una red social debe:
(1) Tener muy claro su modelo de negocio, sus fuentes de
financiación y la rentabilidad a conseguir...y seguirla, controlarla
y gestionarla de forma muy rigurosa. Si esto va mal, el resto no
tiene ya sentido.
(2) Garantizar que la tecnología y la operación de los sistemas que
soportan la red social es la adecuada, el nivel de servicio
excelente y que las funcionalidades ofrecidas son adecuadas.
(3) Suponiendo los niveles mínimos anteriores, centrar sus esfuerzos
en un marketing orientado a la red, que ayude a posicionar la marca,
a conseguir usuarios y a garantizar que la experiencia que éstos
obtiene está de acuerdo con sus expectativas...o las supera.
Y lo novedoso de todo esto es saber cómo debe ser un marketing 2.0
capaz de generar el prestigio, el reconocimiento de marca y la
atención de usuarios/clientes, en este mundo donde predomina la
viralidad, donde los principales prescriptores son ya los propios
usuarios a través de los medios que ofrece la Internet 2.0
incluyendo, en muchos casos, las propias redes sociales...
|