| MICROTEORÍAS - FUNDAMENTOS DE DIRECCIÓN DE PROYECTOS |
| DATOS PUBLICACIÓN | PRESENTACIÓN |
| 11-Noviembre 2012. Original para Mundo Azul |
|
| ABSTRACT | |
| La dirección de proyectos es una disciplina transversal aplicable a todo tipo de sectores y actividades. El objetivo es siempre conseguir un resultado único en un plazo acotado de tiempo. En esta microteoría se definen los conceptos más importantes de esta disciplina y las características básicas desde el punto de vista de nomenclatura y procesos. El modelo que se sigue es el promovido por el PMI (Project Management Institute), entidad a la cual y a cuyo proceso de certificación se dedica un breve anexo. |
| ARTÍCULO |
|
Fundamentos de dirección de proyectos
Definición de proyecto
Es difícil definir exactamente lo que es un proyecto sin caer en un extremo en la prolijidad o, en el otro, en la ambigüedad.
Aunque la definición no es perfecta, podríamos definir proyecto como: Un esfuerzo temporal para la creación de un resultado único. Por ‘esfuerzo’ queremos decir una dedicación de recursos humanos y materiales y, por tanto, una inversión en tiempo y dinero, con un cierto objetivo. Para que este esfuerzo sea un proyecto, debe exhibir dos elementos importantes: la temporalidad y el resultado único. La temporalidad indica que es un esfuerzo acotado en el tiempo, es decir, que tiene un principio y un fin claramente definidos. Un resultado único significa que la naturaleza del resultado no es repetitiva, sino singular. Existen una enorme diversidad de proyectos y resultados. Un proyecto puede ser la construcción de un edificio y el resultado sería el edificio. O podemos hablar de la generación de un documento, por ejemplo un informe, y el resultado sería el propio informe. Otros ejemplos de proyectos serían el lanzamiento de un nuevo producto al mercado, un desarrollo software o una transformación organizativa. Un proyecto finaliza, normalmente, cuando se cumplen sus objetivos. Pero existen otras posibilidades excepcionales para la finalización de un proyecto como son el que desaparezca la necesidad que lo originó o bien el que se decida, en el órgano pertinente, no continuar con el mismo. . Proyecto versus Operaciones Aunque la dirección de proyectos es una disciplina que, bastante correctamente, se incluye como un subconjunto de la dirección de operaciones, su naturaleza de esfuerzo único hace que debamos establecer una separación conceptual respecto a las operaciones habituales que, por simplificar, denominaremos simplemente Operaciones, Las operaciones, las labores que dentro de la empresa se dedican a proporcionar o fabricar el producto o servicio que se ofrece a los clientes, son en general de naturaleza repetitiva, es decir, se asignan una serie de recursos y se definen una serie de procedimientos y normativas y, con esos recursos y procedimientos, se generan de forma más o menos continua unos resultados. Pensemos, por ejemplo, en una planta de fabricación de automóviles o en un call center. Si comparamos proyectos con operaciones entendidas en este sentido, vemos las siguientes diferencias:
Programas y Porfolios
Cuando dentro de una misma organización existen muchos proyectos con una cierta relación éstos se pueden agrupar en lo que se han dado en llamar
Programas y Porfolios, ambos con sus propias técnicas de gestión.
Un programa agrupa proyectos que se pueden beneficiar de una dirección común. El foco en la dirección de programas se encuentra en gestionar las interdependencias y en encontrar el enfoque óptimo de gestión. Por el contrario, en un porfolio, los proyectos guardan escasa relación salvo por el hecho de que están orientados a la consecución de un mismo objetivo estratégico. La dirección de porfolios se centra sobre todo en la priorización de recursos y en que los programas y proyectos que lo componen tengan unos objetivos consistentes con la estrategia de la organización. Aunque existen otras posibilidades, un porfolio se suele componer de programas y los programas se suelen componer de proyectos. Contexto de un proyecto Un proyecto no se desarrolla de forma aislada, por lo que su contexto, en forma de personas, normas y sistemas, es muy importante para su evolución y gestión. En concreto, existen tres tipos de elementos en el contexto del proyecto, a tener en cuenta:
La dirección de proyectos consiste en la aplicación de conocimientos, habilidades, técnicas y herramientas para conseguir los objetivos de los proyectos. Entre las tareas habituales que se dan en la dirección de proyectos se encuentran el recopilar los requisitos, identificar a los stakeholders y, durante toda la ejecución del proyecto, tomar las decisiones manteniendo el adecuado y difícil equilibrio entre el alcance, los plazos, los costes, los recursos, la calidad y el riesgo.
El director de proyecto es la persona que se asigna como responsable de la consecución de los objetivos del proyecto. La función del director de proyecto
es compleja y de una vital importancia. Los directores de proyecto deben reunir conocimientos (más de gestión que técnicos), gran desempeño y unas notables
habilidades de liderazgo.
En ciertas organizaciones, y de forma complementaria a los directores de proyecto, existe lo que se denomina una oficina de dirección de proyectos con responsabilidad en la dirección centralizada y coordinada de proyectos. La oficina de dirección de proyectos, cuando existe, se encarga de la identificación y desarrollo de metodologías, mejores prácticas y normas de gestión de proyectos así como de definir y diseminar normativas, políticas, procedimientos y plantillas tanto para la ejecución de proyectos como para la vigilancia del cumplimiento de objetivos. Además, se encarga de la capacitación de los equipos humanos, de la gestión y supervisión de los recursos compartidos y de coordinar la comunicación entre proyectos. Ciclo de vida de proyectos Los proyectos presentan un ciclo de vida general aunque con particularidades según el proyecto y, sobre todo, el área de aplicación. En el modelo del PMI, las actividades de dirección de proyectos se agrupan en procesos y estos, a su vez, en grupos de procesos.
En el modelo de PMI existen cinco grupos de procesos de los cuales, si exceptuamos el grupo denominado ‘Monitoring and controlling’, los otros cuatro nos identifican, en cierto sentido, un ciclo de vida genérico. El resto de grupos de procesos que nos proporcionan ese ciclo de vida genérico son:
Procesos de dirección de proyectos
A la hora de estudiar dinámicas y proponer técnicas y buenas prácticas, la disciplina de dirección de proyectos se estructura en procesos.
Un proceso es un conjunto de acciones y actividades interrelacionadas realizadas para obtener un producto, resultado o servicio predefinido. Para todo proceso existen unas entradas o ‘inputs’ y unas salidas, resultados, o ‘outputs’ y los diferentes procesos se enlazan entre sí mediante sus outputs, que constituyen inputs para otros procesos. Cuando hablamos de dirección de proyectos puede ser conveniente, y así lo hace el modelo PMI, distinguir entre los procesos de dirección de proyectos propiamente dichos, que constituyen una disciplina general alejada de tecnologías o ámbitos de aplicación concretos, y los procesos orientados al producto que sí son procesos especializados y con una gran componente técnica o sectorial. En dirección de proyectos nos centramos, evidentemente, en los primeros. Ya hemos visto que en el modelo PMI, los procesos de dirección de proyectos se encuadran en cinco grandes grupos: ‘Initiating’, ‘Planning’, ‘Executing’, ‘Monitoring & controlling’ y ‘Closing’. En estos grupos se estructuran los 42 procesos que, en el modelo actual, PMI reconoce. A su vez, un proyecto es como un gran proceso con unas fronteras y unas entradas y salidas. El proyecto es lanzado por un sponsor quien proporciona los primeros inputs. El proyecto se desarrolla ejecutando los procesos hasta producir unos resultados que, básicamente, son los entregables que se dan al usuario final y los registros del proyecto que se quedan como activos de la organización.
En el modelo de PMI, el conjunto de conocimientos técnicas y procesos de dirección de proyectos, se agrupan en 9 áreas de conocimiento, las nueve áreas que todo director de proyecto debe entender y dominar. Las nueve áreas son:
Anexo: el PMI y la certificación PMP El PMI (Project Management Institute) es una organización profesional sin ánimo de lucro cuyo objetivo es el desarrollo de la profesión de dirección de proyectos. En el momento de escribir este documento tiene presencia en más de 185 países. Entre los resultados que produce el PMI se encuentran los tres siguientes:
[1] “A GUIDE TO THE PROJECT MANAGEMENT BODY OF KNOWLEDGE (PMBOK® GUIDE)— Fourth Edition”. Project Management Institute. ISBN 978-1-933890-72-2. [2] “PMP EXAM PREP”. Rita Mulcahy. RMC Publications. ISBN: 978-1-932375-18-5. |
| LICENCIA |
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. |